miércoles, 26 de diciembre de 2007

Tierras Feraces, Hombres Ferales

A ciento cincuenta años de que Don Francisco “Chico” Saravia llegara a “La Ternera” (actual 8ª de T. y Tres, estribaciones de la Cuchilla Grande), sus descendientes directos, siguen comprobando asombrados, la fertilidad de aquellos campos de sierra y probando buenas cruzas de razas vacunas para mejor aprovechar tan buen pasto, tanta sombra y abrigo, tantas buenas aguadas.
Aquel riograndense , mas taimado que tacaño, emprendedor y ocurrente, se llevó a la tumba el secreto invalorable de distinguir campos buenos de campos ruines. Porque durante cuarenta años, supo juntar* no menos de 30.000 hectáreas, y es fama que no hay un metro que no sea buen campo : lamparones de invernada que parecen pura piedra, rodeados de otros que parecen buenos y apenas sirven para criar chivos. Claro que no es por aquel raro arte que la historia lo recuerda, sino por ser el padre de Gumersindo y de Aparicio (entre otros).
Lo de las cruzas de sangres ya es otro cantar, porque nadie en su sano juicio podría sostener que cuando don Chico decidió mezclar la suya con la de Doña Pulpicia (Da Rosa), se proponía lograr el resultado tan descomunal como disímil que logró.
Nos hace acordar al cuento aquel del miliquito de frontera que dio el “alto” a un contrabandista de frontera que siguió de largo. Cuando por intimidarlo le tiró de atrás y a la carrocería, y vio y escuchó la explosión del coheterío, sólo atinó a mirar el arma que tenía en la mano: qué me han dado, una bazooca, se preguntó. Otro tanto se habrá preguntado Don Chico, contemplando”su armamento”, cuando al cabo de los años comprobó la clase de hombres que había procreado.
Uno tiene la tentación de imaginarlo al llegar a “La Ternera” (más allá de lo que dice la historiogafía: de que vino una o dos veces, de que vino solo o ya casado). ¿A pie?. ¿En mula? ¿En carruaje? Prefiero imaginarlo jinete en un tobiano, con una mano atrás y otra adelante ( y en la primera un mazo de barajas).

¿ Y porqué vino a aquí, a “La Ternera” mas específicamente? Porque Saravias no era algo que faltara en esta zona y por aquellos años, justamente. Lo cierto es que a partir de 1853 se dedican con Doña Pulpicia a la “cría intensiva” de gurises. El primero, Gumersindo en 1853, el último Timoteo en 1871.

1 comentario:

Unknown dijo...

Estoy haciendo mi genealogia y me aparece mi tatarabuela o mas antigua llamada ANICETA RODRIGUEZ...de los campos de Cerro Largo, un familiar que ya no vive me dijo que era prima del caudillo Aparicio Saravia no he podido encontrar la relacion ...era hija de FELICIANO RODRIGUEZ Y UNA SRA DE LA ROSA...ALGUIEN ME PUEDE ORIENTAR
Cordialmente
Maria Antunes Celaya
Mdeo